Tafelmusik-Música de mesa

Cambiando de tema pero todavía manteniendo el nexo musical del día a día, hemos disfrutado hoy de una magnífica fideuá en compañía de la familia. Es una comida típica de la zona de Gandía, en Valencia, preparada con fideos cocidos en caldo de pescado, acompañados de lo que aparece en la foto:

IMG_7294

La expresión Tafelmusik (alemán: «Música de mesa») se refiere al variado repetorio de música expresamente compuesta para acompañar banquetes, en especial en los Siglos XVI y XVII, ya sea como música de fondo, en los entremeses, al inicio o en la sobremesa.

La costumbre de acompañar los banquetes o reuniones con música se remonta al Antiguo Egipto, manteniéndose entre los Hebreos, en Grecia y en Roma. La tradición perdura en el medioevo y toma nuevo vigor en el Siglo XV. En las comidas solemnes, comenzando por los banquetes de boda, la presencia de cantores y músicos era habitual y casi obligada: lo mismo ocurría en los banquetes oficiales de la corte y de las magistraturas municipales. Al intérprete de laúd y al arpista del Concerto Palatino de Bolonia, por ejemplo se les asignaba la función de «deleitar, con delicadas danzas instrumentales, el oído de los ilustres comensales durante el almuerzo o la cena». En los almuerzos dominicales o en las ocasiones especiales se sumaban a estos las trompetas, los cornos y los pífanos.

Durante los siglos XVII y XVIII, sobre todo en Alemania y Francia, el estilo seduce a los compositores hasta caracterizarse como verdadero género musical, con la forma de una suite de danzas. Entre los autores que compusieron obras de este tipo puede mencionarse a Johann Hermann Schein (Banquete musical, 1617), Alexander Avenarius, Andreas Hammerschmidt, Heinrich Ignaz Franz von Biber y Werner Ehrhardt en Alemania; Jean-Baptiste Lully y Michel-Richard Delalande en Francia. Es muy conocida la Tafelmusik de Georg Philipp Telemann (1733), que se estructura mediante una obertura, un cuarteto, un concierto, un trío, una pieza solista y un final en la misma tonalidad.

Este es un buen ejemplo del genial compositor alemán:

No desdeñaron dedicarse a la tafelmusik el mismo Beethoven, quien compuso el Octeto para vientos op.103 en 1792 para alegrar la mesa del elector de Bonn y -en tiempos más recientes- Paul Hindemith, Gerhard Maasz o Jeno Takács.

Se reconocen como relacionadas con la «música de mesa» las composiciones breves de Gioachino Rossini, compositor que también adquirió fama como gastrónomo, tituladas «antipasto» y «postre», únicas piezas que escribió luego de su decisión de abandonar la composición musical en 1829.

Iniciado el Siglo XVIII el género tafelmusik fue reemplazado por divertimento.