Mes: noviembre 2016

Música para el día de sta. Cecilia 2016

Cuando escuché por primera vez la obra que abajo comento, fue tal la emoción que sentí que deseé poder tocarla algún día al piano. Años más tarde incorporé en mi repertorio el movimiento inicial de la misma, la breve “Sonatina”, en versión para piano solo. La grabación que presento pertenece a un concierto homenaje a un antiguo alumno del Conservatorio de Oliva que falleció jovencísimo tras varios años de lucha contra el cáncer.

Espero que en el día de hoy, donde todos los músicos celebramos a nuestra patrona Santa Cecilia, podamos disfrutar de esta bellísima música que nos eleva hacia lo alto, siguiendo las palabras con que comienza esta obra: “La hora de Dios es la mejor de todas. En él vivimos, nos movemos y existimos”.

Johann Sebastian Bach tenía probablemente sólo 22 años cuando compuso la cantata sacra “Gottes Zeit ist die Allerbeste Zeit” (“La hora de Dios es la mejor de todas”) BWV 106, también conocida como Actus Tragicus, compuesta probablemente durante el año que pasó en Mühlhausen 1707/1708 como organista de la iglesia de Divi Blasii, con motivo de un funeral.

La Sonatina con que se inicia la obra, en la que dos flautas dialogan entre sí sobre un fondo sonoro de viola da gambas y bajo continuo, viene continuada por una sucesión de arias y coros en los que se desarrolla todo el cuerpo dramático de esta obra funeraria, en la que se divisa el espíritu bachiano del sentido de la vida y la manera de expresarlo en música. La cantata se encuentra entre sus obras más importantes, siendo esta inspirada directamente por un texto bíblico que exhibe gran profundidad e intensidad. Alfred Dürr denomina la cantata “una obra genial, como si incluso los grandes maestros rara vez lo pudieran lograr… El “Actus Tragicus” pertenece a la gran literatura musical del mundo”.

Este es el texto que durante toda la cantata se va desgranando en los distintos movimientos:

La hora de Dios es la mejor de todas.
En él vivimos, nos movemos y existimos
hasta que Él lo quiera.
En Él morimos a la hora justa,
cuando Él lo quiera.

¡Oh Señor! Enséñanos a tener presente
que debemos morir,
y que debemos estar preparados.

¡Ordena tu casa, pues debes morir,
y no permanecerás vivo!

Es la antigua ley:
¡Hombre, debes morir!

¡Sí, ven, Señor Jesús!

En tus manos
encomiendo mi espíritu;
Tú me has salvado,
Señor, Tú, Dios fiel.

Hoy estarás conmigo en el paraíso.

En paz y alegría me iré,
según la voluntad de Dios,
alegres mi corazón y mi mente,
suave y plácidamente.
Como Dios me lo ha prometido,
la muerte será mi sueño.

¡Gloria, alabanza, honor y adoración
a ti, Dios Padre e Hijo se tributen,
en nombre del Espíritu Santo!
Y la fuerza divina
nos haga victoriosos
por Jesucristo, amén.

(Traducción: Saúl Botero-Restrepo)

Aquí está la partitura original de Bach del inicio de esta bellísima cantata:

RIP Zoltan Kocsis

Ha fallecido un grandísimo pianista, compositor y director de orquesta húngaro: Zoltan Kocsis (1952-2016).

Nació en Budapest el 30 de mayo de 1952 y comenzó a tocar piano a los tres años. Comenzó sus estudios en la Escuela Superior de Artes Musicales de la capital húngara.

A los 21 fue condecorado con la distinción musical húngara más alta, el Premio Ferenc Liszt, mientras que en 1978 y 2005 ganó el Premio Kossuth, el más alto que se puede conceder a un artista en el país centroeuropeo. En 1983 fundó, con el también internacionalmente reconocido director de orquesta Iván Fischer, la Orquesta del Festival de Budapest. El mismo Fischer escribió hoy en la red social Facebook que Kocsis “era un gigante de la música, uno de los pocos genios. Su influencia en su generación fue inmensa”.

El músico en Budapest a inicios del pasado octubre, durante el ensayo del “Mandarín maravilloso” de Bartok.

Pequeño homenaje con la interpretación de su versión pianística del Preludio de “Tristán e Isolda”.

Descanse en paz.

Meditating, álbum para piano

Presentamos el último álbum para piano de Salvador Carbó, un compendio de obras que invitamos a conocer y difundir.

Meditating es una invitación a “entrar en la propia habitación” y allí, en lo secreto, escuchar y reflexionar, hablar y meditar, mirar y contemplar. Esta marcha hacia lo íntimo nos puede descubrir tesoros que se ocultan en nuestro propio interior y que permanecen tantas veces ocultos por nuestros propios miedos a adentrarnos en nosotros mismos. Sí, es cierto que se confunde la cizaña con el trigo, pero los espinos no tienen por qué impedirnos el entrar en nuestra más genuina estancia, lo más profundo de nuestro corazón: tal vez ahí nos encontremos con una sorpresa que ni sospechamos.
Esta obra, compuesta por piezas breves y al mismo tiempo profundas, claras a la vez que elaboradas, es un cuaderno conformado por dieciséis piezas compuestas a lo largo de seis años. Éstas están extraídas de otras obras originales, como ahora los números 1, 6, 7, 8 y 16 están en “Living”, (2012); los números 2, 3, 4 y 5 son “Minimal reflections” (2014); los números 9, 10, 11 y 12 pertenecen a “Triduum” (2016); y los 13, 14, 15 están extraídas de “El pastor y el lobo” (2013).

Deseamos que esta “meditación con Música” sea un momento que nos ayude en este camino de profundización, dándonos una nueva visión de lo que nos rodea y abriéndonos con cordialidad a los demás.

Más información en: https://salvadorcarbo.com/2016/10/28/come-into/

Se puede adquirir en el siguiente link:

https://www.amazon.com/Meditating-Piano-album-Salvador-Carb/dp/1539377784/ref=tmm_pap_swatch_0?_encoding=UTF8&qid=&sr=

Vista previa de diferentes movimientos en:

https://www.amazon.com/Meditating-Piano-album-Salvador-Carb/dp/1539377784/ref=tmm_pap_swatch_0?_encoding=UTF8&qid=&sr=#reader_1539377784

Franz Schubert: Litanei

Litanei am Tage Aller Seelen” (“Letanía en el Día de Difuntos”)

Presentamos la versión para piano de Franz Liszt (1811-1886) sobre la partitura original para voz y piano de Franz Schubert (1797-1828) “Litanei auf das Fest Aller Seelen”, D. 343 (1816), publicado póstumamente en 1831.

Ruh’n in Frieden alle Seelen,
Die vollbracht ein banges Quälen,
Die vollendet süßen Traum,
Lebensatt, geboren kaum,
Aus der Welt hinüberschieden:
Alle Seelen ruhn in Frieden!
Und die nie der Sonne lachten,
Unterm Mond auf Dornen wachten,
Gott, in reinen Himmelslicht,
Einst zu sehn von Angesicht:
Alle die von hinnen schieden,
Alle Seelen ruhn in Frieden!
Descansen en paz, todas las almas
Que desasosegados tormentos consumaron,
Que por dulces sueños pasaron,
Quienes, saciadas o apenas nacidas,
De este mundo se elevaron:
¡Todas las almas en paz descansen!
Y las que nunca al sol rieron,
Bajo la luna sobre espinas velaron,
Dios, en la pura luz del cielo,
Algún día cara a cara te contemplen:
Todas los que de aquí partieron,
¡Todas las almas en paz descansen!

Fra Angelico, Predella de la Pala di Fiesole (1424-25)