Misteri d’Elx

Un privilegio haber podido asistir de nuevo a la representación del Misteri d’Elx, amalgama única de música y trascendencia en un día tan señalado como en el de la Asunción de la Virgen María que hoy celebramos.

Felicitats, tia, cunyà, i tantes més!

Ai, trista vida corporal!

Oh, món cruel, tan desigual!

Trista de mi! Jo que faré?

Lo meu car Fill, quan lo veuré?

¡Ay, triste vida corporal!

¡Oh, mundo cruel, tan desigual!

¡Triste de mí! ¿Yo qué haré?

Mi caro Hijo, ¿cuándo lo veré?

Cantem, senyors!

Que cantarem?

Ab clamors, façam gracies i llaors

a la humil Mare de Déu.

A ella devem servir

tot lo temps de nostra vida,

puix sa bondat infinida

nos vullgué així guarir.

Doncs cantem tots,

tots la lloem!

Ab clamors, façam gràcies i llaors

a la humil Mare de Déu.

¡Cantemos, señores!

¿Qué cantaremos?

Con clamores, demos gracias, y loores

a la humilde Madre de Dios.

A ella debemos servir

todo el tiempo de nuestra vida,

pues su bondad infinita

nos quiso curar así.

¡Así, pues, cantemos todos,

todos loémosla!

Con clamores, demos gracias y loores

a la humilde Madre de Dios.

La Dormición de la Virgen en Beniarjó, 2016

El Misterio de Elche es un tesoro cultural del pueblo de Elche y una de las joyas más preciadas del patrimonio valenciano, como prueban su declaración como Monumento Nacional el año 1931, y su inclusión, en el año 2001, en la primera Proclamación de las Obras Maestras del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

La Festa, como también se conoce esta obra de origen medieval, se representa todos los años en la Basílica de Santa María de Elche en el mes de agosto, para celebrar la festividad de la Virgen de la Asunción. El día 14 se pone en escena la primera parte, denominada la Vespra y la segunda parte, la Festa, el día 15. Además, los días 11,12 y 13 de agosto se realizan los ensayos generales, en los que se escenifican ambos actos seguidos.

En la primera jornada del Misterio, la Vespra, la Virgen María y su cortejo, formado por María Salomé y María Iacobe y algunos ángeles (personajes representados por niños ya que el origen litúrgico de la obra impide la participación femenina) entra por la entrada principal de la basílica y asciende por el andador (rampa que se inicia en la puerta mayor del templo y comunica con el escenario o cadafal levantado en el crucero).

Desde la cúpula de la iglesia, que para las representaciones del Misterio se cubre con una lona pintada que simula el cielo, desciende un ángel en el interior de un aparato denominado Mangrana. Este ángel (también un niño) anuncia a María su cercana muerte y le entrega una palma dorada para que sea portada en su sepelio.

Siguiendo los deseos de la Virgen entran en el templo los apóstoles (salvo Santo Tomás) dispuestos a asistirla en sus últimos instantes. Tras la muerte de María, el niño que la representa será sustituido por la imagen de la Virgen de la Asunción, patrona de Elche. Y un nuevo aparato aéreo, ocupado por tres adultos y dos niños figurando ángeles, desciende lentamente para recoger el alma de la Virgen, que está representada por una pequeña imagen. Con la llegada de este coro llamado Araceli al cielo concluye el primer acto de la representación.

La segunda jornada de la obra, la Festa, se inicia con los momentos previos al sepelio de María. Los preparativos son interrumpidos por un grupo de judíos que quiere impedir el entierro. Tras una pequeña lucha con los apóstoles, uno de los hebreos intenta tocar el cuerpo de la Virgen y queda paralizado. Ante el prodigio, los judíos se convierten y manifiestan su fe en la maternidad divina de María. Bautizados por San Pedro con la palma dorada bajada del cielo, recuperan milagrosamente la movilidad. Los judíos se unen a los apóstoles en el entierro de la Madre de Dios, que se convierte en una solemne procesión sobre el escenario. Finalmente la imagen de la Virgen será depositada en un foso existente en el centro del cadafal que representa su sepultura.

En ese momento el Araceli desciende de nuevo para unir el alma de María a su cuerpo y llevarla a los cielos resucitada. La asunción de la Virgen es interrumpida por el apóstol Santo Tomás que le pide disculpas por su tardanza puesto que estaba predicando en la India lejana. Abierto de nuevo el cielo, hace su aparición otro aparato aéreo ocupado por la Santísima Trinidad. Entonces el Padre Eterno deposita sobre las sienes de la Virgen una corona imperial. María ha sido coronada como Reina de la creación. Y el canto emocionante del Gloria Patri, junto con los aplausos de los numerosos espectadores, pone final al Misterio de Elche.

Más información en: http://www.misteridelx.com/es/representacion-guia/#formbsc

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