Josep Climent Barber (1927-2017)

A Josep Climent Barber in memoriam,

titular del Conservatori Professional de Música d’Oliva

El pasado mes de febrero fallecía D. Josep Climent Barber (Oliva, Valencia: 28 de agosto de 1927-15 de febrero de 2017), sacerdote, organista, director, compositor y musicólogo español, a pocos meses de cumplir 90 años. Acompañado por el solemne y austero Introitus del Requiem de Fauré, entraba procesionalmente en la catedral de Valencia el féretro con sus restos mortales:“Requiem aeternam dona eis, Domine,et lux perpetua luceat eis”. La versión coral con acompañamiento de órgano impregnaba cada uno de los muros y bóvedas, con una serenidad y trascendencia que solo se puede producir cuando el arte se constituye en medio sonoro entre dos mundos. Cada nueva armonía, que el genial compositor francés incorporaba sorprendentemente, encarnaba el antiquísimo texto y transfiguraba en belleza suprema, fruto de una profunda experiencia de amor sin límites.


Quisiéramos en este artículo rendir un sincero homenaje a Josep Climent, eminente figura musical que, desde el ámbito musicológico y en la creación sonora, figura como titular de nuestro Conservatorio. Su dedicación en el ámbito musical, iniciada en su juventud y consumada tras la conclusión de los estudios de Filosofía y Teología, se consolidaba tras su ingreso como organista en la catedral metropolitana de Valencia, el día de san Blas de 1951. Titulado en Órgano, Piano, Composición y Gregoriano, tanto por el Conservatorio estatal como por la Universidad Católica de París, fue becado por el Ministerio de Cultura así como por la Fundación Juan March para realizar diferentes estudios de investigación musicológica. Fue director del Instituto de Musicología de la Institución Alfonso el Magnánimo de la Diputación Provincial de Valencia y, tras haber sido titular durante 30 años de la organistía catedralicia, canónigo prefecto de música sacra de la catedral de Valencia y Director Honorario del Conservatorio Municipal de Música “José Iturbi”, en cuya fundación intervino muy activamente.

Se le considera el musicólogo que más temas musicales de la Comunidad Valenciana ha estudiado y publicado, siendo esta labor de gran importancia en el redescubrimiento y expansión de nuestro patrimonio musical. Entre las distinciones más importantes destacamos la de académico de número de la Real Academia de Cultura Valenciana y Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia y Real Academia Catalana de Bellas Artes de Sant Jordi de Barcelona. Ha sido Mantenedor de los CXIII Juegos Florales de Valencia. El Ayuntamiento de Valencia le nombró hijo adoptivo de la ciudad en 2010. Es Fill Predilecte de su ciudad natal.

Su labor en el campo de la investigación en diferentes archivos musicales le hizo descubridor de grandes obras hasta el momento inéditas e impulsó su divulgación a través de diversas publicaciones en medios especializados. Entre sus numerosas publicaciones quisiéramos destacar las siguientes:

  • La Catedral de Valencia: devenir musical en el siglo XX. València: Real Acadèmia de Cultura Valenciana-Secció de Musicologia, 2005.
  • Orgues i organistes catedralicis de la València del Segle XIX. València: Lo Rat Penat, 2002.
  • La Escolanía de Nuestra Señora de los Desamparados. València: Diputació Provincial, 1999.
  • Villancico barroc valencià. València: Generalitat Valenciana, 1997.
  • El Cançoner de Gandia. Estudi, versió i transcripció. València: Generalitat Valenciana, Consergeria de Cultura, Educació i Ciència, 1996.
  • El Cançoner musical d’Ontinyent; transcripció i estudi. Ontenient: Ajuntament d’ Ontenient i Consell Valencià de Cultura, 1996.
  • La coral infantil “Juan Bautista Comes”. València: Ajuntament de València, 1996.
  • Libro de tocatas para címbalo de Vicent Rodriguez Monllor. València: Institut Alfons el Magnànim, 1979.
  • Fons musicals de la Regió Valenciana I: Catedral metropolitana de València. València: Institut Alfons el Magnànim, 1979.
  • Cancionero diocesano. València: Imp. Nàcher, 1959. Cantos en latín y castellano.

También destacamos su aportación al campo compositivo coral, además de una larga producción para voces blancas, con la obra Te Deum, himno festivo que se interpretaba cada 9 de octubre en la Catedral de Valencia por la Coral Catedralicia y Alumnos del Conservatorio “Josep Climent” de Oliva, cuyo registro discográfico del sello NMB (2011) se presenta en formato digital, además de otras obras escogidas del catálogo del autor de importancia en su corpus compositivo.

Quisiéramos también mencionar la edición de relevantes obras para instrumentos de tecla, en especial la continuación del trabajo iniciado por Higinio Anglés en la publicación de la obra para órgano de Antonio Cabanilles, de la cual se trajeron a la luz cinco volúmenes del insigne organista, y la colección Libro de tocatas para clavicembalo de Vicente Rodríguez Monllor, en la cual nos detendremos en la última parte de nuestra aportación, dada su importancia en el campo de la música barroca para tecla.

Una de las creaciones más destacadas de su producción musical es la composición realizada para el Desenclavament, profunda partitura que muestra en diversos movimientos el final de la Pasión de Jesucristo: Introit, Arrels de Passió, Crit i Epíleg. Algunos de los episodios centrales son Per falsa, dura i inhumana, versión musicalizada de los Gozos al Stmo. Cristo de San Roque, i Presenteu-lo a la Mare, armonización de los Gozos a
Ntra. Señora del Rebollet.
Desde el siglo XV, con la llegada de los franciscanos a Oliva, se representa este auto sacramental que rememora el descendimiento de la Cruz de Jesucristo y el Santo Entierro. Es uno de los ritos más esperados de la Semana Santa de Oliva. Año tras año, el Viernes Santo por la tarde, los fieles se emocionan con esta recreación que está acompañada por este poema sinfónico, con texto de Salvador Soler y música del autor que nos ocupa, que desde el año 1987 sustituye a la antigua celebración realizada hasta entonces, que vamos brevemente a mencionar.

El Desenclavament arranca de la celebración de las Siete Palabras que Cristo pronunció en la Cruz hasta la deposición de su cuerpo en el Santo Sepulcro. Esta antigua tradición se venía realizando en Oliva siguiendo las palabras de los evangelios, proclamadas y glosadas desde el púlpito por un sacerdote y, al final, realizando el descendimiento de Cristo de la Cruz. Se iban soltando de la cruz, una a una, las diferentes partes del cuerpo aprovechando un Cristo articulado. Finalmente se depositaba el Cristo en un lecho procesional. ¡Cómo no hacer presente la obra Siete palabras de Cristo en la cruz, que compuso Josef Haydn por encargo de la hermandad del Oratorio de la Santa Cueva de Cádiz en 1787!

En la versión compuesta por Josep Climent, tras los primeros esbozos e ideas de 1986, el acto comienza con el sonido del redoble de los tambores. Cuatro miembros de la Semana Santa llevan en procesión al Cristo crucificado desde la Capella del Roser hasta el Altar Mayor, donde le esperan unas personas para desclavarlo de la Cruz. Allí hay una peana que simula una montaña, con el fin de aportar más credibilidad a la representación. Un relevo de la guardia romana precede al desclavamiento propiamente dicho. El acto comienza por la inscripción del INRI. Posteriormente, le quitan la corona de espinas, los clavos de las manos y los pies, por este orden. Una vez desclavado, el Cristo yacente es presentado a María y lo acuestan. Allí, un sacerdote recibe el cuerpo de Cristo. Se procede a la unción del cuerpo, que será procesionado por la parroquia con un séquito de guardias romanos seguidos del clero y los que han desclavado al Cristo, así como representantes de la Junta de Hermandades olivense. El lecho mortuorio se lleva en andas por el interior del templo y después puede ser venerado por los feligreses. Todavía se mantiene la costumbre de pedir trozos del algodón perfumado que se utiliza en la representación para la unción de Cristo, como señal de protección.

Destaquemos también su Finis Initium, poema sinfónico coral para voces blancas que escribía con motivo de su jubilación. Está inspirado y utiliza los profundos y trascendentes versos del poeta Ausiàs March, considerado uno de los más destacados de la Europa del siglo XV, que reproducimos en su redacción original:

Puys que sens Tu algu a Tu no basta,

dona’m la ma o pels cabells me lleva;

si no estench la mia envers la tua

quasi forçat a Tu mateix me tira.

Jo vull anar envers Tu a l’encontre;

no se per que no faç lo que voldria,

puys yo soc cert haver voluntat franca

e no se que aquest voler m’empacha.

A Tu deman que lo cor me’nfortixques

si que’l voler ab ta voluntat lligue;

e, puix que se que lo mon nom profita,

donam esforç que del tot l’abandone,

e lo delit que’l bon hom de Tu gusta

fesme sentir una poca sentilla

perque ma carn que m’esta molt rebelle,

haix afalach, que del tot non contraste.

Ajudam, Deu.

Consideramos la antes mencionada publicación del Libro de tocatas para clavicembalo de Vicente Rodríguez Monllor (Ontinyent, 1690-Valencia, 1760) de gran importancia en el campo de la música para tecla no solo ibérica, sino también europea. Contemporáneo de J. S. Bach (1685-1750), Vicente Rodríguez escribe para un clave presumiblemente de dos teclados, considerando la escritura para tecla de grandes extensiones, por el despliegue por ámbitos extremos para los instrumentos de la época y el juego de cruzamientos en registros similares, irrealizable en claves de un solo teclado.

El cuaderno en cuestión se publica en 1744, y presenta 30 tocatas (sonatas) y una Pastorella para címbalo, repartidas por todos los puntos de un diapasón, “con la advertencia que por todas las teclas blancas estan por tercera menor y tercera mayor a excepcion de las negras, que por lo desafinado de los Terminos no estan mas que por el que menos disuena” (así en la portada del manuscrito original custodiado en el archivo del Orfeó Català de Barcelona). La forma general de cada una de las piezas, así como la Pastorella que cierra el volumen, es de sonata monotemática binaria, aunque en algunas de ellas se presenta la forma duplicada con dos temas, uno a velocidad lenta y el otro más vivo. También encontramos algunas sonatas en las que se combinan dos temas diferentes, sin cambiar de tempo, germen de la elaboración motívica que será crucial en la constitución de la forma sonata posterior. Se constituye Vicente Rodríguez no en imitador de formas anteriores, como hiciera Juan Bautista José Cabanilles (1644-1712) al desarrollar los tientos hacia formas más cercanas a la sonata barroca, sino en auténtico creador para clave y este de grandes posibilidades. Precisamente el compositor de Ontinyent sucedía a los 23 años a su gran maestro de Algemesí, perfeccionando así la evolución de la tecla barroca hacia la siguiente generación.

En la actualidad, la positiva valoración de la obra para tecla europea de H. Purcell (1659-1695), F. Couperin (1668-1733), J. Ph. Rameau (1683-1764), J. S. Bach (1685-1750) o D. Scarlatti (1685-1757), y ya en España desde José de Nebra (1702-1768) y Sebastián de Albero (1722-1756), hasta el padre Soler (1729-1783), ocupa un lugar predominante en la interpretación, ya sea en instrumentos originales como en los modernos. Nos aventuramos a sugerir la aceptación, estudio e interpretación de la obra de Vicente Rodríguez Monllor como parte fundamental en la configuración de la sonata para tecla del XVIII, puente necesario en la transición del barroco al periodo clásico. Muchas veces la producción local no es tenida en cuenta por la falta de conocimiento de esta y por no adentrarse en lo desconocido, para descubrir que la inspiración musical y su realización escrita se materializa en la obra de Rodríguez Monllor.

Inicio de la Sonata XXIX, Biblioteca de l’Orfeó Català. Barcelona

Sabiamente supo el maestro Josep Climent desentrañar y sacar a la luz esta y otras muchas partituras acumuladas en distintos archivos, para ponerlas a distribución de intérpretes, docentes y jóvenes músicos. Invitamos a quienes se quieran adentrar en este inexplorado mundo a desvelar lo que encierra y descubrir que la música espera ser tocada, interpretada, escuchada y disfrutada.