
Adjunte programa de l’audició del proper dimecres. Ja ho tenim ahí, endavant ! AUDICIÓ DE PIANO CURS 2016-17 PROFESSOR CLAUDIO CARBÓ Dimecres 14 de desembre de 2016, 19:30h AUDITORI DEL C…
Origen: CONSERVATORI OLIVA

Adjunte programa de l’audició del proper dimecres. Ja ho tenim ahí, endavant ! AUDICIÓ DE PIANO CURS 2016-17 PROFESSOR CLAUDIO CARBÓ Dimecres 14 de desembre de 2016, 19:30h AUDITORI DEL C…
Origen: CONSERVATORI OLIVA
Cuando escuché por primera vez la obra que abajo comento, fue tal la emoción que sentí que deseé poder tocarla algún día al piano. Años más tarde incorporé en mi repertorio el movimiento inicial de la misma, la breve «Sonatina», en versión para piano solo. La grabación que presento pertenece a un concierto homenaje a un antiguo alumno del Conservatorio de Oliva que falleció jovencísimo tras varios años de lucha contra el cáncer.
Espero que en el día de hoy, donde todos los músicos celebramos a nuestra patrona Santa Cecilia, podamos disfrutar de esta bellísima música que nos eleva hacia lo alto, siguiendo las palabras con que comienza esta obra: «La hora de Dios es la mejor de todas. En él vivimos, nos movemos y existimos».
Johann Sebastian Bach tenía probablemente sólo 22 años cuando compuso la cantata sacra «Gottes Zeit ist die Allerbeste Zeit» («La hora de Dios es la mejor de todas») BWV 106, también conocida como Actus Tragicus, compuesta probablemente durante el año que pasó en Mühlhausen 1707/1708 como organista de la iglesia de Divi Blasii, con motivo de un funeral.

La Sonatina con que se inicia la obra, en la que dos flautas dialogan entre sí sobre un fondo sonoro de viola da gambas y bajo continuo, viene continuada por una sucesión de arias y coros en los que se desarrolla todo el cuerpo dramático de esta obra funeraria, en la que se divisa el espíritu bachiano del sentido de la vida y la manera de expresarlo en música. La cantata se encuentra entre sus obras más importantes, siendo esta inspirada directamente por un texto bíblico que exhibe gran profundidad e intensidad. Alfred Dürr denomina la cantata «una obra genial, como si incluso los grandes maestros rara vez lo pudieran lograr… El «Actus Tragicus» pertenece a la gran literatura musical del mundo».
Este es el texto que durante toda la cantata se va desgranando en los distintos movimientos:
La hora de Dios es la mejor de todas.
En él vivimos, nos movemos y existimos
hasta que Él lo quiera.
En Él morimos a la hora justa,
cuando Él lo quiera.
¡Oh Señor! Enséñanos a tener presente
que debemos morir,
y que debemos estar preparados.
¡Ordena tu casa, pues debes morir,
y no permanecerás vivo!
Es la antigua ley:
¡Hombre, debes morir!
¡Sí, ven, Señor Jesús!
En tus manos
encomiendo mi espíritu;
Tú me has salvado,
Señor, Tú, Dios fiel.
Hoy estarás conmigo en el paraíso.
En paz y alegría me iré,
según la voluntad de Dios,
alegres mi corazón y mi mente,
suave y plácidamente.
Como Dios me lo ha prometido,
la muerte será mi sueño.
¡Gloria, alabanza, honor y adoración
a ti, Dios Padre e Hijo se tributen,
en nombre del Espíritu Santo!
Y la fuerza divina
nos haga victoriosos
por Jesucristo, amén.
(Traducción: Saúl Botero-Restrepo)
Aquí está la partitura original de Bach del inicio de esta bellísima cantata:


Estupenda interpretación de una obra a incorporar en repertorio. ¡Enhorabuena, Ricardo!
Am Sonntag in St. George am Steinfelde (Österreich)
El domingo en St. George am Steinfelde (Austria)
Ha fallecido un grandísimo pianista, compositor y director de orquesta húngaro: Zoltan Kocsis (1952-2016).
Nació en Budapest el 30 de mayo de 1952 y comenzó a tocar piano a los tres años. Comenzó sus estudios en la Escuela Superior de Artes Musicales de la capital húngara.
A los 21 fue condecorado con la distinción musical húngara más alta, el Premio Ferenc Liszt, mientras que en 1978 y 2005 ganó el Premio Kossuth, el más alto que se puede conceder a un artista en el país centroeuropeo. En 1983 fundó, con el también internacionalmente reconocido director de orquesta Iván Fischer, la Orquesta del Festival de Budapest. El mismo Fischer escribió hoy en la red social Facebook que Kocsis «era un gigante de la música, uno de los pocos genios. Su influencia en su generación fue inmensa».

Pequeño homenaje con la interpretación de su versión pianística del Preludio de «Tristán e Isolda».
Descanse en paz.
Meditating – Come into…!
It is an invitation to «come into the room itself», in secret.
***
Es una invitación a «entrar en la propia habitación», en lo secreto.